Recuperada del gran acontecimiento y en cuanto he dispuesto de un poco de tiempo, me he puesto de nuevo manos a la obra con el tercer acto. Lo prometido es deuda Ali. Además lo hago con glrn placer. Besos.
Photo Credit: Nobby Clark
(El mismo escenario. Al rededor de las ocho y media de la mañana siguiente)
(La habitación muestra el mismo estado caótico en que estaba al final del ACTO II, esceptuando que el sofá grande está atravesado delante de la puerta de la derecha, y el sofá pequeño delante de la puerta izquierda. Las cortinas estan corridas en todas las puertas y en la ventana.)
(Cuando se levanta el telón, el escenario está a oscuras. SIBYL está dormida en el sofá de la derecha; y VICTOR, también dormido, en el sofá pequeño de la izquierda, con los pies encima de la silla y el abrigo cubriéndole el cuerpo. LOUISE hace entrada en el escenario abriendo una de las puertas dobles. Tiene un aspecto demacrado y arrastra una bolsa de mallas llena de víveres, de la cual sobresale una "baguette" y una lechuga. Atraviesa hacia la ventana, tropieza con un cojín que hay en el suelo y cae al lado del piano. Deja la bolsa en el suelo y se levanta.)
LOUISE: Merde! Qu'est-ce que c'est que çà? Les idiots ils on tout fichu par terre pout que je me casse le nez. (Se dirige hacia la ventana y corre las cortinas) Espèce d'imbecile. (Estornuda y, en girarse, se da cuenta del caos en que se encuentra la habitación) Regarde-moi ce gachis. Puis, après tout, si ça amuse les patrons de casser le mobilier, moi je m'en fiche, comme de ma première lignette! (Recoge la silla que hay en la derecha del centro y la deja derecha al lado del piano. Recoge el cojín y, cuando está a punto de lanzanlo al sofá, se da cuenta que está SIBYL) Oh, la, la! (Zarandea a SIBYL)
SIBYL(despertándose): Oh, caramba!
LOUISE(lanzando el cojín sobre el sofá): Bonjour, Madame.
SIBYL (aturdida): Qué?... Oh... Bonjour.
LOUISE: Qu'est-ce que vous faites ici, Madame?
SIBYL: Qué... què? ... Espere un momento, attendez un instant... Oh, Dios mio... (Se levanta)
VICTOR (dormido): Qué?... Qué pasa?
(LOUISE se acerca a VICTOR)
VICTOR (cuando se de cuenta de la presencia de LOUISE pone los pies rápidamente en el suelo): Oh!
(SIBYL se pone los zapatos)
LOUISE (sécamente): Bonjour, Monsieur.
VICTOR: Mmm... Bonjour... Qué hora és?
LOUISE (sin interés): Eh, Monsieur?
SIBYL: Quelle heure est il, s'il vous plait?
LOUISE: C'est neuf heures moins dix, Madame. (Recoge el cenicero y lo deja sobre el piano)
VICTOR (levantándose y yendo hacia el centro): Qué ha dicho?
(LOUISE se acerca a VICTOR por la izquierda, recoge la silla y la pone derecha)
SIBYL: Creo que ha dicho que son más o menos las diez.
(LOUISE va hacia su bolsa)
VICTOR (a LOUISE): Mmm... Voulez... mmm... despertar... reveiller Monsieur et Madame... tout suite?
LOUISE: Non, Monsieur. Il m'est absolutement défendu de les appeler jusqu'à ce qu'ils sonnent. (Los mira y se da cuenta que no han entendido absolutamente nada) Les idiots.
(Se va por la puerta doble. VICTOR y SIBYL se miran desconcertados)
SIBYL: Y ahora qué hacemos?
VICTOR (poniéndose la chaqueta, con determinación): Despertemoslos nosotros mismos.
SIBYL: No, no, espere un momento.
VICTOR: Qué pasa?
SIBYL (buscando un espejo en su bolso, quejica): No podría enfrentarme con ellos de esta manera, realmente no podría. Me siento muy mal.
VICTOR: También yo. (Se desplaza hacia el piano). Hace una mañana preciosa.
SIBYL: Preciosa. (Se contempla en el espejo y empieza a llorar)
VICTOR (bajando al centro): No llore.
SIBYL: No lo puedo evitar.
VICTOR: Por favor, por favor... no llore. (Se le acerca)
SIBYL (guardando el espejo): Qué miseria! ... Habría preferido que no nos quedásemos. De qué sirve?
VICTOR: Tenemos que verlos antes de volver a Inglaterra. Tenemos que dejar cada cosa en su sitio.
SIBYL: Ai, Señor, Señor, Señor... Ojalá estuviera muerta.
VICTOR: Venga... (Se inclina hacia ella) ...va, recuerde su promesa. (Se levanta) Tenemos que recorrer juntos este camino y, de una forma u otra, solucionaremos el problema.
SIBYL (sollozando): Intentaré controlarme; pero estoy tan cansada... No he dormido bien desde hace mucho tiempo.
VICTOR (subiendo por la izquierda hasta el espejo): Yo tampoco.
SIBYL: si no hubieramos llegado justo a tiempo, se habrían matado.
VICTOR (girándose hacia ella): Debian estar borrachos.
SIBYL: Ella le pegó.
VICTOR (girándose otra vez): Probablemente él le había pegado primero.
SIBYL: No me puedo imaginar que alguien pueda llegar a comportarse de esta manera. Es tan desagradable, tan degradante... Elli... quien lo diria de Elli?... Oh! (Está a punto de hundirse, pero se controla)
VICTOR (desplazándose hacia el centro): Le ha ido de muy poco.
SIBYL: Nos ha ido de muy poco a los dos.
(AMANDA abre la puerta y mira hacia a fuera. Va vestida con ropa de viaje y lleva una maleta pequeña. Se alarma al ver a SIBYL y VICTOR)
photo by Nobby Clark
AMANDA: Oh. Buenos días.VICTOR (con un profundo reproche en su voz): Oh, Amanda!
AMANDA (señalando al sofá pequeño): Podrías hacer el favor de retirar esto, que no puedo salir?
(VICTOR aparta el sofá. AMANDA sube por la habitación en dirección a la puerta doble)
VICTOR (seguiendola por su izquieda): Dónde vas?
AMANDA: Me voy.
VICTOR: No puedes.
AMANDA (parándose): Por qué no?
VICTOR: Quiero hablar contigo.
AMANDA (cansada): De qué serviria?
VICTOR: Tengo que hablar contigo.
AMANDA: Vale, todo lo que puedo decir es que eres muy poco considerado.
(Deja caer la maleta en la parte derecha de la puerta.)
VICTOR: Mandy, yo...
AMANDA (atravesando a la izquierda hacia SIBYL, con la determinación de quien domina la situación): Supongo que usted es SIBYL. Cómo está? (SIBYL le gira la espalda) Bien, si toma esa actitud, entonces no enteiendo por qué ha venido.
SIBYL: He venido a ver a Elyot.
AMANDA: No tengo ninguna intención de impedírselo. Está allí, probablemente immerso en un estupor alcohólico.
VICTOR: Esto es muy desagradable, Amanda.
AMANDA: Estoy totalmente de acuerdo. Esa es la razón por la que quiero marchar.
VICTOR: Eso seria covarde. Tenemos que discutir la situación detalladamente.
AMANDA (quitándose los guantes): Muy bien, si insistes... Pero no en este momento, no tengo fuerzas. No ha venido Louise todavia?
VICTOR: Si Louise en la criada, ha pasado por aquí.
AMANDA: Gracias. Probablemente querrais tomar un café. Perdonadme un momento.
(Sale a través de la puerta doble)
SIBYL: Bien. (Se levanta y sube por la derecha de la silla hacia el piano) Cómo se atreve?
VICTOR (irritado): Cómo se atreve a qué?
SIBYL: A comportarse de una manera tan calmada, como si no hubiera pasado nada.
VICTOR: No veo que otra cosa podía hacer.
SIBYL: Lo encuentro abobinable.
(ELYOT abre la puerta y mira hacia afuera)
ELYOT (viéndolos): Oh, Diós mio...
(ELYOT vuelve a cerrar rápidamente la puerta)
SIBYL: Elyot, Elyot! (Va hacia la puerta i dona golpes con las dos manos) Elyot, Elyot, Elyot!
ELYOT (desde dentro): Vete a freir espárragos!
SIBYL (dejándose caer en el sofá, pataleando): Oh, oh, oh! (Vuelve a llorar)
VICTOR (al lado de la silla, cerca del piano): Haz el favor de calmarte, por el amor de Diós.
SIBYL: No puedo, no puedo... Oh, oh, oh...
(Entra AMANDA. Aún lleva el sombrero, la bolsa y los guantes; los deja sobre el piano)
AMANDA: He ordenado que nos traigan café i croissants; los traeran enseguida. (Mientras atraviesa hacia la izquierda) Les pido me disculpen porque la habitación no está demasiado ordenada.
(SIBYL llora desconsoladamente. VICTOR sigue a AMANDA; esta, al escuchar a SIBYL, para, la mira y entonces mira a VICTOR. Después va hacia su habitación y cierra la puerta. VICTOR la sigue y se para delante de la puerta cerrada)
VICTOR: Es inútil continuar llorando, no ayuda a nadie.
(Después de un momento, durante el que SIBYL hace muchos esfuerzos para controlarse, ELYOT abre la puerta que está detrás de ella, aparta el sofá, que le barra el paso, con ella encima y se dirige hacia la puerta doble. ELYOT viste ropa de viaje, lleva un sombrero y una pequeña maleta.)
SIBYL (corriendo detrás de él): Elyot, dónde vas?
ELYOT: A Canadá.
SIBYL (cogiéndolo por el brazo derecho): No puedes marchar así, no puedes!
ELYOT (desde la puera doble): No tiene sentido quedarme.
VICTOR (desplazándose hasta la izquierda de ELYOT): Tiene que quedarse por Sibyl.
ELYOT: Hola, cómo está? Me parece que nunca nos presentaron.
SIBYL: Tienes que quedarte, debes quedarte.
ELYOT: Muy bien, si insistes... (Deja caer la maleta la lado del teléfono) Me temo que esta habitación esta un poco desordenada. Habéis visto a la criada, la Louise?
VICTOR: Está en la cocina.
ELYOT: Le pediré que nos prepare café. (Hace un gesto de atravesar la puerta)
VICTOR (parándolo): No, su... mi... mmmm... Amanda ya lo ha pedido.
ELYOT: Ah, muy bien, me alegro, que la señora ya se haya levantado y esté dando vueltas por la casa.
VICTOR: Tenemos que poner en orden ciertas cosas.
ELYOT (observando la habitación): Sí, está muy mal todo esto. Le diremos al portero que venga a ayudarnos.
VICTOR: Se está comportando frívolamente, pero no le servirá de nada.
ELYOT: Lo siento. (Guarda silencio)
VICTOR (después de una pausa): Qué tenemos que hacer?
ELYOT: No lo sé.
SIBYL (animada): Esto es horrible. Me siento sucia y enganchosa como si cosas viscosas se hubieran arrastrado por mi cuerpo. (Se va hacia la izquierda y se sienta en el sofà pequeño)
ELYOT (bajando hacia el centro unos pasos): Es posible... este es un sofá muy viejo.
VICTOR (bajando hacia la izquierda de ELYOT): Si no deja sus malditas bromas, le haré una cara nueva.
Photo: John Swannell
... continuará en la página 82...









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